martes, 8 de julio de 2008

En El Cine Porno 1ª Parte

Les relataré una historia erótica de cómo me culearon en una sola sesión tres jóvenes varones de entre unos 22 y 25 años en un cine XXX de películas porno, soy una estupenda chica, de muy buen cuerpo, muy atractiva y sensual, de 1,70 cms. de estatura, lindos ojos verdes y tez trigueña y de profesión azafata.

Todo comenzó unos 6 años atrás, cuando tenía un poco más de 24 años, un día que me encontraba tremendamente excitada y me acordé de una historia contada por una amiga íntima y que lo mejor para saciar los deseos incontenibles, era ir sola a un cine XXX de películas porno y de buen nivel, como a eso de las siete de la tarde y en especial un día viernes y sentarse bien atrás ubicándose lo más cerca de un par de varones jóvenes y que lo demás venía solo y los resultados eran inimaginables.

Fue así como me comenzó a dar vueltas esta idea loca, pero al fin y al cabo muy apetecible y en esos momentos, mi clítoris estaba que se me reventaba de lo caliente y excitada que me encontraba y le fui dando vueltas y vueltas a esa idea, la cual podría tener algún buen resultado puesto que deseaba experimentar nuevas experiencias y sensaciones, sin importarme recatos, lugares o lujurias en donde y con quienes pudiera llevar a cabo mis alocadas pasiones y para dar rienda a ello que ya se había transformado en una obsesión incontrolable.

Con el único propósito de lograr a la brevedad tal deseo, me puse manos a la obra arreglándome muy bien para lo cual me puse solamente una faldita escocesa de media temporada abierta totalmente a un lado y que se afirmaba entrecruzada con un par de botones en su cintura y una blusa blanca abotonada con el objeto de exhibir algo de mis sensuales senos y para facilitar los inevitables manoseos y agarrones de que seguramente sería objeto un par de horas más y finalmente, decidí que solamente me pondría unos cómodos zapatos taco altos y sin medias.

A los pocos minutos, ya me encontraba en el centro de la ciudad y en el sector de los cines porno y obviamente, como a eso de las 7 de la tarde elegí uno del mejor nivel y luego de percatarme que la película que exhibirían hubiese ya comenzado y con el objeto de poder elegir el lugar como me había comentado mi amiga intima, saque algo nerviosa la entrada y me dirigí a la sala respectiva y le pedí al acomodador que solamente me dejara a la entrada y que diera una breve iluminada en las últimas tres o cinco filas de las cómodas butacas y en el centro.

Ya ingresando a la sala me pude percatar, que ésta estaba bastante oscura y algo se iluminaba por las imágenes de la cinta que estaban pasando, pero fue suficiente porque de inmediato me pude percatar que en las últimas filas se estaban acomodando unas tres personas varones y me fui acomodar con la intención de quedar lo más cerca de ellos y mientras me dirigía hacia el lugar elegido, pude observar que una de las personas se levantó rápidamente y se corrió un par de lugares acercándose a donde yo me dirigía, sencillamente, me acomodé en la butaca subsiguiente a la que él ocupó y justamente al lado de los otros dos jóvenes, quienes me miraban disimuladamente y conversaban en voz baja.

Yo me hice la desentendida y ajuste la cómoda butaca a una posición semireclinada, levanté los dos apoya brazos y entrecrucé mis piernas para lograr una muy cómoda vista de la película que exhibían, en la cual ya se podía ver que ésta se trataba de puro sexo y en esos momentos una estupenda mujer le estaba realizando una fenomenal mamada a un atractivo varón dotado de una muy buena polla, de inmediato sentí una suave contracción en mi vagina y me vino un feroz torrente de líquido vaginal que presumía que había mojado totalmente mis braguitas y se escurría a mi culito.

Me encontraba muy preocupada por lo sucedido y en eso me doy cuenta, que el joven anterior se paró disimuladamente y se sentó en la butaca vecina a la mía y acomodó su mano sobre el apoyo de ésta, pero se percató que yo lo había levantado y comenzó a desplazar su mano directamente hacia mi pierna izquierda y muy cerca de mi vagina, mientras el que estaba a mi derecha se notaba muy nervioso y también trataba de poner su mano izquierda sobre el apoyo de la butaca, pero en ese lugar yo estaba apoyando la mía y bastante cargada hacia su lado y muy cerca de su pierna, con el único propósito que se hubiera encontrado con la mía.

En eso yo traté de acomodar mis dos manos para facilitarles la tarea al par de forasteros, cuando siento suavemente como se deslizaba la mano derecha sobre mi rodilla y se comenzaba a desplazar hacia arriba hasta ubicarse en la mitad de mi pierna bajo el borde de mi faldita escocesa y continuaba subiendo hasta que alcanzó a rozar la otra pierna y me las comenzó a separar, momentos estos en que yo me encontraba a más de mil y recibía un segundo torrente de abundante líquido vaginal.

Mientras tanto por el otro lado, el intruso se percató que su contrincante le llevaba la delantera y retiró muy suave y discretamente su mano izquierda y la fue deslizando hasta tocar mi seno del mismo lado y cuyo pezón lo tenía ya muy duro y a punto de reventar, instante en que él se dio cuenta de ello y me lo atrapó con mucha suavidad, para dar comienzo de inmediato a unos agradables masajes y fuertes apretones, lo cual lo entusiasmó mucho y me comenzó desabrochar completamente mi blusita.

Sencillamente, atrapó mis preciosos senos y acercó su boca y me dio un tremendo y largo beso con lengua al cual yo también respondí de la misma manera y luego de besarme mi cuello, me comenzó a succionar mis sensuales pezones y toda mi aureola que casi se la tragaba por completo ya me encontraba a punto de correrme, puesto que la mano de su contrincante ya se encontraba haciendo también de las suyas con mi braguita y me la retiraba hacia un lado y me acariciaba y frotaba estrepitosamente mi alborotado clítoris y también me metía uno de sus grandes dedos entre mis labios mayores y menores, alcanzando algo a entrar en mi aún estrecho himen que casi me hacían acabar por lo descontrolada que me hallaba en esos momentos de gran placer y lujuria.

Yo tampoco perdía mi tiempo y desde el momento en que estos varones se pusieron atrevidos y dieron inicio a lo que deseaban, procedí a acariciarle también sus atributos sexuales los cuales se notaban que eran bastantes generosos y se apreciaban que no debían medir menos de unos 20 cms. y más de los 4 cms. de grueso, sobre todo el que se encontraba a mi derecha y al instante, les bajé sus cremalleras y retiré lo que más pude sus slips y saltaron esas dos inmensas presas, que realmente al tocarlas en vivo y en directo, se apreciaban que debían ser preciosas y muy estupendas y que casi estuve a punto de mamárselas a los dos y lo único que deseaba en esos momentos de la máxima calentura lograda, era empelotarme por completo para que ellos me vieran y masajearan totalmente mi precioso cuerpo por cuanto lugar ellos quisieran.

No obstante les hice una feroz paja que casi los hice correrse un par de veces, pero me contuve al darme cuenta que sus insinuaciones, no eran otras que de culearme lo antes posible puesto que ambos trataban de acomodar mi precioso trasero vuelto hacia su respectivo lado, pero la situación era muy incómoda por la ubicación del apoya brazos que nos separaban y no daba facilidad alguna, motivo por el cual les dije disimuladamente que deseaba ir al baño y que regresaría en unos breves minutos y que levantaran los apoya brazos para lograr mayor comodidad, momento que ellos obviamente no creyeron y sin embargo sus tremendas vergas, aún las mantenían al tope y al retirarme le pegué a cada uno una pequeña y rápida chupadita que los dejaron a mil a los dos y también al tercero, que no perdía el tiempo por lo que observaba y se estaba pegando una fenomenal paja y no me pude contener pegándole también una rápida chupadita y una breve masturbación.

Bien hasta aquí os cuento por hoy mañana os seguiré contando cómo me fue en el cine.